La Casita San José alberga a personas mayores de 60 años desamparados en Medellín, brindándoles afecto, orientación espiritual y los cuidados que merecen. Hoy necesitamos tu apoyo.
Quiénes somos
La Casita San José es una fundación sin ánimo de lucro ubicada en Medellín, dedicada a albergar a personas mayores de 60 años en situación de desamparo. Les brindamos afecto, orientación espiritual y los cuidados indispensables para satisfacer sus necesidades vitales.
Funcionamos gracias a la generosidad de nuestra comunidad — donantes, voluntarios y empresas aliadas que creen que todo ser humano merece envejecer con dignidad.
Alojamiento permanente para personas mayores de 60 años desamparados, con afecto y orientación espiritual.
Alimentación diaria, aseo personal, alojamiento y servicios médicos básicos a quienes lo necesiten.
Acompañamiento, afecto y servicios de humano amparo a las personas que la fundación pueda asistir.
Necesidad urgente
Un deslizamiento de tierra está afectando el patio de La Casita San José — el espacio donde los abuelos toman el sol, realizan actividades y disfrutan del aire libre. Tu donación nos ayudará a restaurarlo y devolverles ese espacio tan importante para su bienestar.
Puedes hacer consignación o transferencia · Dios te lo sabrá recompensar
Más formas de contribuir
Noticias
El patio de La Casita San José es mucho más que un espacio exterior. Es donde los abuelos toman el sol cada mañana, donde reciben visitas y donde la vida transcurre con calma. Un deslizamiento de tierra lo está poniendo en riesgo...
Leer artículo completo →En 1984 abrieron las puertas por primera vez. Desde entonces, La Casita San José ha sido refugio, hogar y familia para cientos de adultos mayores que llegaron solos y encontraron una comunidad...
Leer artículo completo →Voces de La Casita
"Llevo cuatro años viniendo como voluntario los sábados. Ver la alegría de los abuelos cuando llegamos, escuchar sus historias... es la actividad más significativa de mi semana."
"Cuando mi padre quedó solo, La Casita fue la respuesta a nuestras oraciones. Lo acogieron con un amor que yo misma no podía darle desde la distancia."
"Nuestra empresa visita La Casita mensualmente. Es una de las fundaciones más transparentes y comprometidas que conocemos en Medellín. Donamos con plena confianza."
Para los abuelos de La Casita San José, el patio no es solo un espacio exterior. Es el lugar donde cada mañana toman el sol, donde conversan entre ellos, donde reciben a los voluntarios y las visitas. Es, en muchos sentidos, una extensión de su hogar y un espacio fundamental para su bienestar.
Recientemente, un deslizamiento de tierra ha comenzado a afectar ese patio. El terreno presenta daños visibles que impiden su uso seguro, especialmente para personas mayores con movilidad reducida.
"Los abuelos preguntan cuándo van a poder volver a salir al patio. Es su espacio, su pequeño mundo al aire libre."
— Voluntaria de La Casita San José
La fundación requiere apoyo económico para intervenir el terreno afectado, estabilizarlo y devolver a los abuelos un espacio exterior seguro y digno. Toda donación, por pequeña que sea, suma a este propósito.
Puedes hacer una consignación o transferencia a la cuenta de ahorros Bancolombia No. 1016-2792416 a nombre de Fundación Casita San José. Luego envía tu comprobante a administrador@casitasanjose.org.
Ver datos bancarios →En 1984, un grupo de personas movidas por la fe y la convicción de que los ancianos desamparados merecen dignidad, abrió las puertas de una casa sencilla en Medellín. No había mucho: algunos colchones, una cocina pequeña, voluntad enorme. Era La Casita San José.
Más de cuatro décadas después, esa casa sigue abierta. Ha crecido, se ha renovado y ha enfrentado retos, pero su propósito es exactamente el mismo: dar techo, comida, afecto y orientación espiritual a personas mayores de 60 años que no tienen a dónde ir.
"Los ancianos son los más desprotegidos de toda la clase social. El evangelio nos dice que el reino de los cielos es para los que practican las obras de caridad."
— Misión de La Casita San José
Los residentes llegan después de perder a sus familias, después de años de trabajo que no dejaron ahorro suficiente, después de enfermedades que los dejaron solos. Llegan asustados y, con el tiempo, encuentran una comunidad. La Casita les ofrece alojamiento, alimentación, atención básica de salud, actividades espirituales y, sobre todo, compañía.
La Casita opera gracias a donaciones de la comunidad, rifas semestrales y el apoyo de voluntarios y empresas. Cada peso que se dona llega directamente a los abuelos. Apoyar a La Casita es una forma concreta de decirle a los adultos mayores más vulnerables de Medellín que no están solos.
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