La edad no limita las ganas de seguir viviendo

Envejecer no significa simplemente acumular años. También significa adaptarse a nuevos cambios, conservar vínculos, descubrir intereses y encontrar razones para seguir participando activamente en la vida.

Durante mucho tiempo, el envejecimiento se relacionó principalmente con los cambios físicos. Sin embargo, cada vez existe mayor evidencia sobre la importancia de otros factores: la salud mental, las relaciones sociales, la actividad física, la estimulación intelectual y la manera en que cada persona percibe esta etapa de su vida.

La edad no define todo lo que podemos hacer

Dos personas pueden tener la misma edad y vivir su proceso de envejecimiento de maneras completamente diferentes.

Una puede sentir que todavía tiene mucho por descubrir, aprender y compartir. Otra puede comenzar a limitar sus actividades porque piensa que ciertas cosas “ya no son para su edad”.

Esta percepción importa.

Una investigación publicada por Becca R. Levy y otros investigadores encontró que las personas mayores que tenían percepciones más positivas sobre su propio envejecimiento vivieron, en promedio, 7,5 años más que aquellas con percepciones menos positivas. El resultado no significa que una actitud positiva por sí sola determine cuánto vivirá una persona, pero sí aporta evidencia sobre la relación entre la manera de percibir el envejecimiento y la longevidad.

Por eso, cambiar la pregunta de “¿qué puedo hacer a mi edad?” por “¿qué puedo seguir haciendo, aprendiendo o disfrutando?” puede abrir nuevas posibilidades.

El cerebro también necesita actividad

El cerebro conserva capacidad de adaptación durante toda la vida. Aprender algo nuevo, conversar, leer, recordar experiencias, resolver problemas, crear, escuchar música o participar en actividades diferentes son formas de mantenerlo activo.

Pero estimular la mente no significa convertir cada actividad en un ejercicio académico. También significa tener conversaciones, contar historias, jugar, cocinar, cantar, compartir experiencias o aprender a utilizar una nueva herramienta tecnológica.

La Organización Mundial de la Salud considera que un envejecimiento saludable implica mantener la capacidad funcional que permite a las personas hacer aquello que valoran, incluyendo aprender, tomar decisiones, moverse, relacionarse con otros y participar en la sociedad.

Los vínculos también son salud

Envejecer acompañado puede hacer una gran diferencia.

La familia, los amigos, los vecinos, los compañeros y los espacios comunitarios permiten mantener conversaciones, compartir experiencias y sentirse parte de algo.

La OMS advierte que la soledad y el aislamiento social tienen efectos importantes sobre la salud física y mental, así como sobre la calidad de vida y la longevidad. A su vez, las actividades sociales significativas pueden favorecer el bienestar, la satisfacción con la vida y la salud mental.

Por eso, mantener una vida social activa no debería verse como un simple entretenimiento. Es también una forma de cuidar el bienestar.

Seguir moviéndose, aprendiendo y participando

El envejecimiento saludable tampoco depende únicamente de la actitud.

La actividad física regular, una alimentación equilibrada, un buen descanso, el control de factores de riesgo y la estimulación intelectual hacen parte de un conjunto de hábitos que pueden favorecer una mejor calidad de vida. La actividad física, por ejemplo, está relacionada con beneficios para la salud física y mental, la función cognitiva, el sueño y la prevención de caídas en las personas mayores.

En Colombia, donde la población está envejeciendo progresivamente, este enfoque cobra cada vez mayor importancia. El DANE reconoce el envejecimiento poblacional como un fenómeno que tiene implicaciones sociales, económicas y de política pública.

El reto no consiste simplemente en vivir más años, sino en crear las condiciones para que esos años puedan vivirse con bienestar, autonomía, vínculos y sentido.

En Casita San José creemos que cada etapa tiene algo por descubrir

En Casita San José, acompañar a las personas mayores significa mucho más que brindarles cuidado.

Significa crear espacios donde puedan seguir siendo protagonistas de su propia historia: conversar, aprender, compartir sus experiencias, fortalecer sus vínculos, mantenerse activos y descubrir que todavía existen muchas cosas por vivir.

Porque cada persona llega a la vejez con una historia diferente, pero ninguna historia tiene por qué dejar de escribirse.

Envejecer no es dejar de aprender. Es continuar descubriendo nuevas maneras de vivir, compartir y disfrutar la vida.

Fuentes

  • Organización Mundial de la Salud (OMS). Envejecimiento y salud.
  • Organización Mundial de la Salud (OMS). Salud mental de los adultos mayores.
  • Organización Mundial de la Salud (OMS). Reducir el aislamiento social y la soledad entre las personas mayores.
  • Levy, B. R., Slade, M. D., Kunkel, S. R. & Kasl, S. V. (2002). Longevity increased by positive self-perceptions of aging. Journal of Personality and Social Psychology.
  • Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Información sobre envejecimiento poblacional en Colombia.